jueves, 4 de noviembre de 2010

Influido o Influyente

¿Cuántas veces tomamos nuestras propias decisiones en las situaciones presentadas? ¿Hace cuanto que te dejas llevar por lo que piensen de ti?

Desde que somos niños se nos ha inculcado la diferencia entre lo bueno y malo, las cosas que debemos y no tenemos que realizar, dándonos como motivo de defensa el hecho de ser educados, comportados, consientes, pero sobre todo dar una postura adecuada en la sociedad.
Así, con todas estas manías que vamos absorbiendo de los padres en el proceso del crecimiento, las desarrollamos o reforzamos día a día en cada situación presentada frente a la mirada, sin embargo existen ocasiones donde nuestros progenitores fueron inculcados en un ambiente de presión, exigencia, maltrato físico y mental, que lo transmiten a sus descendientes y por ente lo contagiamos a nuestros sucesores (si es que así lo decidimos).

Claro, estas cuestiones llegan a ser disposiciones nuestras, esto quiere decir, somos dueños la vida que se nos concedió y contamos con lo llamado conciencia, sabemos nuestros anhelamos, deseemos y conocemos el camino que nos indujera al final del túnel, aunque no siempre sea el correcto.

La sociedad, como cada persona va desarrollando sus ideologías sin salir de lo tradicional, mente cerrada, sin poder abrir su mente a los nuevos estallidos del conocimiento y se encarga de excluir a todo aquel que no sigue sus doctrinas, en este caso los jóvenes.
Aquí comienza todo este círculo vicioso, cuando hablamos de un chico inseguro, con temores rodeándolo por donde camine, se deja llevar por todo, absolutamente todo aquello que la sociedad le indique y por ente su personalidad será seleccionada y modificada por ellos y no por decisión propia.
Cabe mencionar que no solo existen estos casos, hay situaciones donde nos encargamos de modificar la estructura psicológica de otro ser, destrozando sus características al criticar cada paso o respiro dado, ya que no encaja con nuestro rompecabezas de creencias o actitudes que deberían de tener en distintas circunstancias, tomando papel principal a continuación la tolerancia, dicho valor nos dará esa aceptación a los demás y concientizarnos de que las nuevas ideas son siempre buenas, pero… ¿Nos hemos visto ante un espejo? ¿Hemos hecho reflexión acerca del papel que tomamos?

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